Significado · Love of Lesbian · 2009 · 6 min de lectura
Allí donde soliamos gritar
de Love of Lesbian

"Y solamente el grito nos servirá Decías, "es fácil" y solías empezar"
Significado de Allí donde solíamos gritar de Love of Lesbian: volver al lugar donde todavía vive nuestra juventud
"Allí donde solíamos gritar" de Love of Lesbian es una canción sobre la nostalgia, el paso del tiempo y la dificultad de aceptar que determinadas etapas de nuestra vida solo pueden existir en el recuerdo. El protagonista regresa físicamente a un lugar que compartió con otra persona y descubre que, aunque hayan pasado los años, el pasado sigue esperando allí.
Ese espacio está inspirado en el Parque Güell de Barcelona, pero en la canción funciona como algo mucho más amplio: es el lugar donde quedaron los amigos, los primeros amores, las inseguridades, la rebeldía y aquella versión de nosotros mismos que todavía no sabía lo que significaba hacerse adulto.
Volver diez años después
La canción comienza con una pregunta aparentemente sencilla:
¿A que no sabes dónde he vuelto hoy?
La respuesta es el lugar donde solían gritar.
Han pasado diez años, pero regresar allí significa enfrentarse de golpe con todo lo que ocurrió entonces.
El tiempo ha avanzado, pero el lugar conserva las huellas del pasado.
Es como si una parte de aquella adolescencia hubiera quedado congelada.
Por eso la visita no es simplemente nostálgica.
También resulta incómoda.
Porque volver a un lugar de nuestra juventud puede hacernos recordar quiénes éramos antes de convertirnos en quienes somos ahora.
Los bancos y los versos de "Heroes"
Uno de los recuerdos más importantes está en los bancos donde escribían de adolescentes.
Incluso aparecen los versos de "Heroes" de David Bowie, escritos con las faltas propias de un adolescente.
Esta imagen es especialmente poderosa porque representa una juventud todavía imperfecta.
No importaba escribir correctamente.
No importaba si aquello era brillante.
Lo importante era escribirlo.
Dejar una huella.
Decir algo.
Crear una identidad.
Esos errores ortográficos se convierten, años después, en una especie de cápsula del tiempo.
La versión adulta del protagonista puede reconocerlos y recordar exactamente quién era cuando los escribió.
El grito como refugio
El concepto fundamental de la canción es el grito.
Pero no se trata únicamente de gritar físicamente.
El grito representa una forma de liberar todo aquello que no se puede expresar de otra manera.
Rabia.
Miedo.
Frustración.
Dolor.
Confusión.
Durante la adolescencia, cuando todavía no tenemos herramientas para comprender lo que sentimos, el grito puede convertirse en una salida.
Por eso la canción insiste en que el grito siempre vuelve.
Porque algunas emociones no desaparecen simplemente porque pase el tiempo.
"El monstruo" que todavía vive
El protagonista reconoce que todavía existe un monstruo.
Ese monstruo puede interpretarse como una representación de sus propios conflictos internos.
El paso del tiempo no ha solucionado completamente aquello que le hacía daño.
La adultez no ha conseguido borrar todas las heridas.
Y esta es una de las partes más honestas de la canción:
crecer no significa necesariamente dejar de tener miedo.
Simplemente aprendemos a convivir con aquello que antes no sabíamos gestionar.
El cuchillo de plástico
Una de las imágenes más llamativas es la del cuchillo.
Antes había metal.
Ahora hay plástico.
Puede entenderse como una metáfora del cambio de intensidad.
Aquello que antes parecía peligroso y definitivo ahora ha perdido parte de su poder.
El protagonista sigue recordando el dolor, pero ya no está exactamente en el mismo lugar emocional.
El objeto permanece como recuerdo, pero su capacidad de hacer daño ha cambiado.
Las iniciales que siguen allí
En los hierros todavía aparecen las dos iniciales que escribieron juntos.
Esta es probablemente una de las imágenes más claras de la permanencia del pasado.
Las personas han cambiado.
La relación quizá terminó.
La vida continuó.
Pero las iniciales siguen allí.
El lugar conserva una prueba física de algo que ya no existe de la misma manera.
Es una sensación muy reconocible: volver a un sitio años después y descubrir que algo que creías olvidado todavía tiene una marca visible.
"Soy grito y soy cristal"
Esta frase resume muy bien la contradicción del protagonista.
Es grito porque siente rabia, intensidad y necesidad de expresarse.
Pero también es cristal porque es frágil.
La canción mezcla constantemente esas dos identidades.
La persona que grita también es la persona que puede romperse.
Y quizá por eso necesita gritar.
No porque sea especialmente fuerte, sino porque está intentando evitar romperse por dentro.
Una relación marcada por el grito
El grito también pertenece a la relación entre los dos protagonistas.
Ellos compartían esa forma de liberar lo que sentían.
Era casi un lenguaje propio.
Por eso aparecen frases relacionadas con provocarse, aullar y gritar juntos.
El problema es que ese mecanismo ya no funciona de la misma manera.
Antes ambos podían comenzar.
Ahora el protagonista está solo.
La otra persona ya no está allí para completar ese ritual.
El paso del tiempo cambia incluso los recuerdos
Una de las ideas más interesantes es que el protagonista no vuelve exactamente al mismo lugar.
Aunque físicamente sea el mismo, emocionalmente ya no lo es.
Él ha cambiado.
La otra persona ha cambiado.
La relación ha desaparecido.
Incluso aquello que antes parecía peligroso ahora puede parecer pequeño.
El regreso demuestra que el pasado no puede recuperarse exactamente como fue.
Podemos volver al lugar.
Podemos mirar las mismas paredes.
Podemos encontrar las mismas iniciales.
Pero no podemos volver a ser quienes éramos.
"¿Por quién gritaba?"
El final introduce una pregunta especialmente dolorosa:
¿Por quién gritaba?
Y la respuesta parece ser algo que el protagonista ya sabe, mientras que la otra persona nunca llegó a preguntarlo.
Aquí aparece una revelación emocional.
Quizá todos aquellos gritos tenían un destinatario.
Quizá detrás de la rabia, las canciones, la ficción y las provocaciones había una persona concreta.
Y quizá nunca llegó a decirlo claramente.
Por eso el final tiene un punto de resignación.
No hace falta responder en voz alta.
Él ya lo sabe.
"Y ya está, ya hay paz"
La canción termina de una manera muy diferente a como empieza.
Al principio hay monstruos, gritos, heridas y recuerdos.
Al final aparece la paz.
Pero no parece una felicidad absoluta.
Es más bien la aceptación.
Después de volver al lugar, recordar lo que ocurrió y enfrentarse a aquella versión de sí mismo, finalmente puede dejarla atrás.
El grito ya no es necesario.
El lugar como máquina del tiempo
El Parque Güell, y ese rincón concreto donde solían reunirse, funciona como una máquina del tiempo.
Los bancos, las iniciales, las estructuras y los recuerdos permiten al protagonista viajar diez años atrás.
Pero la verdadera función del lugar es mostrarle cuánto ha cambiado.
La canción no trata tanto de recuperar el pasado como de comprobar que ya no pertenece a él.
Y esa constatación puede doler.
Pero también puede liberar.
¿Qué significa realmente "Allí donde solíamos gritar"?
En definitiva, "Allí donde solíamos gritar" de Love of Lesbian es una canción sobre volver al escenario de nuestra juventud y descubrir que el lugar permanece mientras nosotros hemos cambiado.
Habla de adolescencia, primeros amores, rabia, inseguridades y recuerdos que parecían enterrados.
El grito representa todo aquello que en su momento no sabíamos expresar.
Las iniciales representan las huellas que dejamos atrás.
Y el regreso representa el intento de enfrentarnos a una versión anterior de nosotros mismos.
Por eso el final es tan importante.
Después de años intentando entender aquellos gritos, finalmente llega la paz.
No porque el pasado haya desaparecido, sino porque ya no necesita seguir gritando para hacerse escuchar.
Escúchala
Para ver este vídeo de YouTube necesitamos tu permiso para cookies de terceros.
Antes de que preguntes
Preguntas frecuentes
"Alli donde soliamos gritar" es una canción de Love of Lesbian.
Forma parte de estas Playlists
Esta canción también suena en…
Más significados




